Tahnee

Lonsdale

Trabajando entre lo figurativo y lo abstracto, Tahnee Lonsdale produce pinturas íntimas, agónicas, tiernas y formidables. Desarrollados a través de un proceso intuitivo de dibujo en respuesta a estados emocionales particulares, sus lienzos están poblados por formas distintivas femeninas cuya fisicidad estructural en picado es una afirmación tanto de poder como de vulnerabilidad. La experiencia emocional se representa como un momento privado y un rito público: un proceso en el que la vida interior se vuelca hacia el exterior y el ser individual se divide en múltiples cuerpos entrelazados o superpuestos. Al estratificar el color dentro de paletas restringidas, estableciendo la profundidad a través de bloques y texturas en lugar de gradaciones de tono, Lonsdale modula la aguda introspección autobiográfica en momentos de afinidad colectiva.

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