Javi

Calleja

Calleja produce obras que aportan sorpresa y humor al espectador incorporando sutiles giros e intervenciones a diversos acontecimientos de la vida cotidiana. Como aficionado a la obra de René Magritte, Calleja trata de referenciar y reinterpretar las técnicas del maestro surrealista a través del retrato contemporáneo. Como testimonio de este esfuerzo, sus expresiones prestan una cuidadosa atención a detalles como los cambios de color y los desplazamientos de la escena, así como a las lagunas y discrepancias entre sus sujetos y los mensajes que transmiten. Además, la ambientación de las narraciones que llaman naturalmente la atención del espectador, son también una ingeniosa estratagema que ejecuta por su parte. Al contemplar sus obras, los espectadores nos damos cuenta de que lo que se representa en su contexto es nuestra propia mentalidad y subjetividad. El "OJO GRANDE" que hoy se considera el rasgo más característico al hablar del cómic y la animación japoneses, se dice que se atribuye a las expresiones artísticas que se introdujeron en Japón a finales del periodo Edo desde naciones occidentales como Portugal. Este proceso histórico por el que la estética japonesa llegó a desarrollar un fuerte apego a los "ojos grandes" en la búsqueda de expresiones más occidentales junto con el desarrollo de medios como el manga, es un ejemplo muy fascinante. El modo en que las influencias de estos estilos alimentados por Japón se reimportan en las obras de un artista español como Calleja, es ciertamente simbólico de la escena artística tal y como existe en la sociedad global actual.